Me llamo Lander Bergés, tengo 32 años
y vengo de Hondarribia. Parece el video de presentación de Gran
hermano. Me gusta definirme como comunicador, amante de las artes y
quizás un sociópata en potencia.
Me encantaría decir que escribo para
espantar mis fantasmas, para liberar el dolor y la carga emocional
que llevo dentro, pero soy más prosaico que todo eso. Escribo porque
me encanta contar historias y me encantan que escuchen o lean las
mismas.
Todavía recuerdo aquella mañana en
cuarto de EGB cuando leí en alto mi primera composición poética.
Recuerdo la mirada de los que me rodeaban, mirándome como si fuese
un marciano que era capaz de poner una palabra tras otra y
convertirlas en algo que ellos jamás podrían. A unos se les daba
mejor el fútbol, a otros saltar, y a casi todos ser lo más de lo
más. Pero yo era único entre todos ellos en poder crear de la nada,
solo con letras, mundos, personajes y emociones. Sentir que soy capaz
de hacer sonreír con algo tan sencillo como con un lápiz, que eso
me convirtiese en especial y me ayudase a encontrar mi lugar en el
mundo hizo que amase la escritura.
Todos queremos dejar nuestra huella en
este planeta y desde que recuerdo siempre he querido hacer dos cosas.
La primera es presentar el Un, dos, tres. Bajar esas escaleras y
sentirme como Maira Gómez Kempt. La segunda era escribir y ganar el
premio planeta. Tenia nueve años, qué queréis.
Estoy en este taller para re
descubrirme, hace años que escribo dedicándome a la objetividad. Al
periodismo, al análisis de lo que me rodea y me siento como un bebe
cuando quiero volver a ficcionar.
Quiero encontrar mi voz, quiero
adquirir herramientas para finalizar lo que empiezo y poder así
llevar a buen puerto ideas, relatos y novelas que pululan hace años
por mi cabeza.
Me encantaría tener un público fiel,
y si me dejasen elegir adoraría que mis historias fueran disfrutadas
por mujeres adultas, liberadas y con ganas de divertirse y jugar . No
me da miedo el término Best seller, me aterra muchísimo más el
término mediocre. Lo gris no me va, para bien o para mal quiero
creer que escribo como sueño. En technicolor.
Feliz estancia cibernética y colorista, Lander.
ResponderEliminarEscribir para quienes amamos hacerlo es una droga. Compartirnos, un fiestón literario.
Un beso y mucha mierda, caballero.
Te leo, nos leemos.
Muaks